Come, Touch,
Taste, Smell, Repeat

Manifiesto We share what makes us proud

Valle del Cinca

En la ciudad es difícil saber cuándo empieza la primavera pero, como siempre,
cuando pisamos el campo, de pronto, todo se ve más claro. Y hoy no será una excepción.

Nos ponemos el mono de trabajo, y nos calzamos bien las botas. El sol sigue despertándose tímido pero al llegar veremos el color verde inundándolo todo que nos recuerda que la primavera es ya una realidad. ¿TE IMAGINAS TAL ESPECTACULO?

Nos adentramos entre los pasillos, tocamos las ramas, los troncos y la tierra. Cerramos los ojos y respiramos hondo. Usamos los cinco sentidos para capturar toda la esencia de la primavera.

Recorremos el paraje, árbol a árbol, y reconocemos las características de cada uno. La nectarina que impaciente busca ya el buen tiempo mientras que los melocotones tardarán un poco más en despertar.

Ya no hay ese silencio característico, hay movimiento y hay olor. Pronto empezaremos a ver los frutos maduros y, cuando estén listos, cambiarán su color de piel para avisarnos que ha llegado el momento de la verdad.

Pero lo mejor siempre nos lo guardamos para el final: los cerezos florecidos. Un manto blanco exuberante que nos recuerda de inmediato lo privilegiados que somos.

Llevamos más de 50 años dedicándonos a esto y nunca nos cansamos de estos parajes, de estas vistas privilegiadas, de vivir pegados a la naturaleza y, sobre todo, de cuidarla para que dé los mejores frutos. Solo así, pueden disfrutarla nuestros clientes en todo el mundo.