Come, Touch,
Taste, Smell, Repeat

Manifesto We share what makes us proud

Valle del Cinca

El otoño es un oasis. El silencio después de la tormenta.
Pero aunque parece que todo para y se adormece, el campo no da tregua.

Nos ponemos el mono de trabajo, nos calzamos bien las botas, y volvemos con más fuerza que nunca porque esta es una época importante, la de plantar y de renacer. La de volver a empezar.

Mimamos cada árbol uno a uno, y con un trabajo casi quirúrgico, podamos cada rama para que pasen el mejor invierno y rebroten con fuerza con la llegada de los primeros rayos de sol de la primavera.

Acolchamos los árboles más jóvenes, arrancamos las malas hierbas, y los tratamos para prevenir que aparezcan enfermedades y plagas.

Gracias a sus temperaturas suaves, el otoño es también una buena época para plantar savia nueva. Nuevos árboles que se beneficiarán de un clima benigno para crecer sanos y fuertes.

El frío invernal hará el resto del trabajo, asentando sus raíces en el terreno, y con el tiempo y la llegada de los meses más cálidos, crecerán y madurarán sus frutos. ¿TE IMAGINAS TAL ESPECTACULO?

Y, finalmente, como cada día, llega el atardecer. Ahora es especialmente bonito, dorando todo el campo hasta el anochecer.

Llevamos más de 50 años dedicándonos a esto y nunca nos cansamos de estos parajes, de estas vistas privilegiadas, de vivir pegados a la naturaleza y, sobre todo, de cuidarla para que dé los mejores frutos.

Solo así, pueden disfrutarla nuestros clientes en todo el mundo.